Hablando con espíritus y los muertos

Levítico 19

31 No os volváis a los encantadores ni a los hechiceros; no los consultéis ensuciándoos con ellos: Yo soy Jehová vuestro Dios.

Levítico 20

6 Y la persona que atendiere a encantadores o a adivinos, para prostituirse en pos de ellos, yo pondré mi rostro contra aquella alma, y la cortaré de entre su pueblo.

27 Y el hombre o la mujer en quienes hubiere un espíritu de pitonisa, o de adivinación, ciertamente han de ser muertos; los apedrearán con piedras; su sangre será sobre ellos.

Deuteronomio 18

10 No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni adivino, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero,

11 ni encantador, ni adivino, ni espiritista, ni quien consulte a los muertos.

12 Porque es abominación a Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios las echa de delante de ti.

2 Reyes 17

17 E hicieron pasar a sus hijos y a sus hijas por fuego; y se dieron a adivinaciones y agüeros, y se entregaron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová, provocándole a ira.

18 Jehová, por tanto, se airó en gran manera contra Israel, y los quitó de delante de su rostro; que no quedó sino sólo la tribu de Judá.

2 Reyes 21

6 Y pasó a su hijo por el fuego, y observó los tiempos, y fue agorero, e instituyó encantadores y adivinos, multiplicando así el hacer lo malo ante los ojos de Jehová, para provocarlo a ira.

1 Crónicas 10

13 Así murió Saúl por su rebelión con que prevaricó contra Jehová, contra la palabra de Jehová, la cual no guardó; y porque consultó a una pitonisa,

Isaías 8

19 Y cuando os digan: Consultad a los que evocan a los muertos, y a los adivinos que susurran y murmuran, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos?

Hechos 16

16 Y aconteció, que yendo nosotros a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba grande ganancia a sus amos, adivinando.

17 Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, los cuales nos enseñan el camino de salvación.

18 Y esto lo hizo por muchos días; pero desagradando a Pablo, este se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en la misma hora.

Hechos 19

18 Y muchos de los que habían creído venían, confesando, y dando cuenta de sus hechos.

19 Asimismo muchos de los que habían practicado la magia, trajeron sus libros, y los quemaron delante de todos; y contando el precio de ellos, se halló ser cincuenta mil piezas de plata.

20 Así crecía poderosamente la palabra del Señor, y prevalecía.